lunes, 17 de octubre de 2016

Terapia con Mandalas. Colorterapia.



Mandala significa círculo en sánscrito. Los mandalas son figuras (como la que vemos en el dibujo de este texto) que parten de un centro distribuyéndose de forma geométrica hacia la periferia, dando como resultado formas equilibradas y bellas.


Estos atractivos y coloridos dibujos llaman la atención por la belleza de sus formas, no sólo los podemos apreciar en los dibujos pintados de los artistas, sino que podemos encontrarlos presentes en todas las formas geométricas de la naturaleza: las flores, los copos de nieve, los ojos, las manos, las galaxias, etcétera.


El arte de hacer y pintar mandalas es un arte originario de la India, el cual tiene como finalidad conseguir una alta concentración y relajación trazando y coloreando las distintas zonas de la figura geométrica.


La terapia con mandalas se desarrolló posteriormente en occidente con la finalidad de desarrollar la concentración y un estado meditativo profundo. El mandala es sencillo de hacer, y actualmente uno puede darse libertades creativas para desarrollar este arte. Uno puede simplemente coger los lápices de colores, las acuarelas o las crayolas y dejarse llevar por la inspiración, pintar según nos vaya sugiriendo la consciencia, nuestros estados de ánimo y nuestro pensamiento. Hay que recordar que el uso del color es una forma de identificar nuestros estados de ánimo pues cada color indica una frecuencia vibratoria.
Los colores en los Mandalas


La siguiente lista menciona algunos colores y los rasgos de personalidad y ánimo asociados según el momento en que se pinte el mandala:


Rojo brillante: indica seguridad y confianza

Rojo opaco o seco: inseguridad, desconfianza, temor


Verde brillante: salud, verdad, abundancia

Verde seco: depresión, desesperanza, confusión


Amarillo brillante: sabiduría, inteligencia

Amarillo opaco o café: falta de entendimiento emocional, necesidad de conocimiento, sentimiento de sentirse atrapado.


Rosa brillante: amor, amistad, ánimo por dar y compertir.

Rosa enegrecido: falta de amor propio, baja autoestima, dolor emocional.


Azul brillante o eléctrico: Mucha actividad intelectual, mucho razonamiento y entendimiento, capacidad perceptiva aguda. Intuición desarrollada si es azul marino o índigo.


Hacer mandalas es un ejercicio indicado para personas de cualquier edad, incluso los niños pueden disfrutar muchísimo haciéndolos si son bien guiados y motivados, podemos dejarlos que inventen los suyos o proponerles mandalas ya hechos para que los imiten. Además, los mandalas sirven como atractivos decorativos para la casa y sus habitaciones. Los niños que practican mandalas pueden comenzar a desarrollar sus talentos creativos, su concentración e incluso el tan anhelado don de la paciencia.


Así que si quieres explora más tu mente y sus extraordinarias capacidades creativas, aqui te sugerimos estas mandalas para fotocopiar y comenzar a colorear. Terapia de colores y formas para todos. Niños, adultos, niños con necesidades especiales, en problemas de atención y más.






Mándala para la gratitud :



Mandala para la calma :






Mandala para la salud :




Mandala para el amor :




sábado, 15 de octubre de 2016

Tercera edad y Educación Social.



PROTECCION DE LA TERCERA EDAD


El educador social es aquel profesional que tiene la responsabilidad de desarrollar actividades de transformación social e integrar o mantener a los sujetos dentro de la rutinadel ser humano, en este caso de la tercera edad. Animan al paciente a mantener su independencia y a participar en actividades con fines pedagógicos, sociales y culturales. A lo largo de toda la vida.


La protección social de este colectivo es algo que ya viene garantizado desde la propia Constitución Española, en cuyo artículo número 50 se cita expresamente:


«Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica de los ancianos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio».


Para hacer efectivo esto, en España se han puesto en marcha una serie de servicios y de prestaciones que van desde las pensiones de jubilación (contributivas o no) a la red pública de servicios sociales. Cada Comunidad Autónoma ha regulado este tema dentro de sus competencias y así, por ejemplo, la Ley de Servicios Sociales de Galicia (21) habla de servicios sociales de atención especializada para la vejez, estableciendo como equipamientos propios para este colectivo: Las residencias de válidos, asistidos y mixtas, los centros de día, las viviendas tuteladas, los pisos protegidos... Además fija como programas propios para la tercera edad el acogimiento familiar, el turismo y termalismo social, las ayudas técnicas y otros que puedan favorecer la autonomía y la participación social del anciano.


Es decir, que hoy en día la protección social de la tercera edad queda mínimamente garantizada a través de una red de servicios sociales (básicos y especializados) y de una serie de prestaciones económicas (pensiones no contributivas, subsidio de movilidad y gastos de transporte, ayudas económica no periódicas, ayudas por defunción, pensiones contributivas...). Pero todo ello se revela insuficiente si atendemos al envejecimiento progresivo de nuestra población y al incremento de las necesidades y demandas que planteará este colectivo en un futuro no muy lejano. Es preciso que la sociedad se conciencie de que ser anciano es vivir una etapa más de la vida, con ciertas limitaciones que nos hacen más vulnerables y que pueden conducir a situaciones de marginación. La intervención con ancianos podría centrarse en:


* Descubrir y analizar las causas de exclusión de este colectivo, adecuando nuestra intervención a la realidad y denunciando las situaciones de injusticia y desatención. * Sensibilizar a los agentes sociales (profesionales y voluntarios), familias, comunidades parroquiales y sociedad en general dando a conocer la realidad de los ancianos y las causas que generan las distintas situaciones de marginación y exclusión. * Fomentar la participación e integración social del anciano ofreciendo cauces y alternativas a través de proyectos y acciones concretas en el terreno. * Afrontar las situaciones de marginación a través de proyectos específicos que den respuesta a las necesidades más urgentes. * Coordinar acciones que se lleva a cabo en entidades publicas o privadas * Potenciar y facilitar formación específica sobre ancianos, tanto para los profesionales voluntarios de la institución, como para el público en general a través de un proyecto formativo concreto.


Es preciso conocer continuamente qué es lo que sucede, cuál es la realidad de los ancianos. Y, a partir de ahí, ir estableciendo las acciones oportunas que posibiliten una mejora en la calidad de vida de estas personas, haciéndoles partícipes de sus proyectos dentro de la comunidad. Por ello es fundamental trabajar con toda la comunidad, sensibilizando e invitando a la participación.


- DERECHOS DE LAS PERSONAS DE EDAD:


Las personas de edad avanzada tienen derecho:


* Independencia:


- A vivienda, alimentos, agua, ropa y atención sanitaria adecuados mediante el suministro de ingresos, el apoyo de la familia y la autoayuda. - A trabajar y a hacer uso de otras oportunidades de generación de ingresos sin barreras basadas en la edad. - A jubilarse y a participar en la determinación del momento y la forma en que han de retirarse de la fuerza de trabajo. - A tener acceso a los programas educativos y capacitación con objeto de mejorar la alfabetización, facilitar el empleo y permitir la planificación y adopción de decisiones con conocimientos de causa. - A vivir en ambientes seguros y adaptables a sus preferencias personales y a sus capacidades cambiantes. - A residir en su propio hogar durante tanto tiempo como sea posible.


* Participación:


- A seguir integradas a la sociedad y a participar activamente en ella, incluido el proceso de desarrollo y la formulación y aplicación de políticas que afecten directamente a su bienestar. - A compartir sus conocimientos, sus capacidades, sus valores y su experiencia con las generaciones más jóvenes. - A tratar de encontrar y desarrollar oportunidades de prestar servicios a la comunidad y de servir como voluntarias en cargos apropiados a sus intereses y capacidades. - A crear movimientos o asociaciones de personas de edad avanzada.


* Cuidados:


- A recibir apoyo y cuidados de la familia, de acuerdo con la situación de ésta. - A recibir servicios de salud que les ayuden a mantener o volver a adquirir un nivel óptimo de bienestar físico, mental y a impedir o retrasar las enfermedades. - A tener acceso a servicios sociales y jurídicos con objeto de mejorar sus posibilidades de autonomía y de brindarles protección y cuidados. - A utilizar niveles apropiados de atención en instituciones que les proporcionen protección, servicios de rehabilitación y estímulo social y mental en un ambiente humano y seguro. - A ejercer sus derechos humanos y sus libertades fundamentales cuando residan en instalaciones de albergue, de atención o de tratamiento, incluido el pleno respeto a su dignidad, creencias, necesidades y su vida privada, y el derecho a adoptar decisiones acerca de la atención que reciban y de la calidad de su vida.


* Plenitud Humana:


- A hacer uso de todas las oportunidades para desarrollar plenamente su potencial. - A tener acceso a los recursos educacionales, culturales, espirituales y recreativos de la sociedad.


* Dignidad:


- A ser tratadas con equidad cualesquiera sean su edad, sexo, orígenes raciales o étnicos, impedimentos o su situación de cualquier tipo, y a ser valoradas independientemente de sus aportaciones económicas. - A vivir con dignidad y seguridad, libres de explotación y de maltrato físico o mental. - A ejercer autonomía personal en la adopción de decisiones en materia de salud, incluido el derecho de morir con dignidad, aceptando o rechazando tratamientos encaminados únicamente a prolongarles la vida.


- EL PLAN DE ACCIÓN INTERNACIONAL SOBRE EL ENVEJECIMIENTO:


El Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento contiene recomendaciones para que se adopten medidas en las siete materias siguientes: la salud y la nutrición, la protección de los consumidores de edad, la vivienda y el entorno, la familia, el bienestar social, la seguridad de los ingresos y el empleo y la educación. Se indicó que las más difíciles eran la vivienda y la calidad de vida, la seguridad de los ingresos y el empleo y la protección de los consumidores de edad. La falta de fondos es el principal obstáculo para la aplicación de las recomendaciones del Plan. Las dificultades económicas, los conflictos armados y los desastres naturales limitaron la disponibilidad de recursos para hacer frente a las cuestiones relativas al envejecimiento.


La escasez de funcionarios es otro problema común entre la mayoría de los países en desarrollo. También han limitado la aplicación del Plan la falta de coordinación entre organismos, las responsabilidades superpuestas y la falta de experiencia en la formulación de normas.


La primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento de Naciones Unidas se celebró en Viena (Austria) en 1982. Ésta adoptó un Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento, en el que se ponía más énfasis en la mejora de las condiciones de vida de los mayores que en la reflexión sobre las implicaciones socio-económicas y culturales del envejecimiento como proceso. Sin embargo, la transformación de la sociedad ha propiciado que el envejecimiento acelerado se convierta en la característica dominante de las sociedades del siglo XXI.


La Asamblea General de Naciones Unidas decidió en su 54ª sesión convocar una Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en 2002 (Resolución 54/262), con ocasión del vigésimo aniversario de la celebración en Viena de la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, con objeto de realizar un examen general de los resultados de la primera Asamblea Mundial y aprobar un plan de acción revisado y una estrategia a largo plazo sobre el envejecimiento en el contexto de una sociedad para todas las edades, en que se prevean revisiones periódicas. Aceptando el ofrecimiento del Gobierno de España de ser anfitrión de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, se decidió que ésta se celebre en España en abril de 2002. (Resolución 54/262)


La Segunda Asamblea Mundial deberá prestar especial atención, entre otras cosas, a los siguientes aspectos :


- Las medidas de carácter práctico en relación a todos los aspectos del proceso de envejecimiento. - Los vínculos entre el envejecimiento y el desarrollo y, en particular, las necesidades y perspectivas de los países en desarrollo. - Formas apropiadas de asociación entre el sector público y el privado, con miras a crear sociedades para todas las edades. - Medidas para aumentar la solidaridad entre generaciones. ( F. Educación no formal )


miércoles, 12 de octubre de 2016

¿ Educadores Sociales somos todos ?

Soy educadora social. Comencé a estudiar esta carrera un poco por la relación que siempre hice entre ella y la gestión cultural. Años antes inicié los estudios Historia del Arte, lo cual fue siempre mi mayor deseo. Pero cuando comienzas en el mundo universitario son muchas las problemáticas que no aprendes dentro de las aulas de una universidad. Entre ellas las salidas profesionales. Ante alguna que otra dificultad en Historia del Arte y pensando que no iba a tener muchas salidas profesionales y que me iba a eternizar en una licenciatura como Historia del Arte, decidí investigar en la Educación Social y la Animación Sociocultural, tratando siempre de establecer relaciones entre ambas y entre el mundo de las bibliotecas, el cual también conozco bien. De este modo en mi mente diseñé las siguientes relaciones : arte, educación social y animación sociocultural, educación y actividades en museos, en bibliotecas, en centros culturales, centros de mayores, animación a la lectura, talleres de arte, arteterapia etc. Esta relación de conceptos y salidas profesionales no siempre fueron bien entendidas por mi entorno, ni por sectores profesionales que han ido poco a poco desvirtualizando un poco el concepto de la educación social. Ahora con un curso de monitor de ocio y tiempo libre, o un grado de integrador, de mediador, consigues más salidas que los educadores sociales que estudiamos la diplomatura entera con nuestros dos inolvidables años de prácticas ( Prácticum I y II ). Profesionalmente no he tenido mucha suerte, no me han facilitado el acceso al mercado laboral y la educación social , en mi opinión, ha sido devorada por otras profesiones e intrusismo. Trabajo social, monitores de ocio y tiempo libro, voluntariados, captadores de socios en voluntariados,y un sinfín de ejemplos que al menos en mi opinión han desfigurado las salidas profesionales del educador social y sus funciones. Y han añadido complicaciones a la hora de buscar empleo de educador social. No cejo en mi empeño de quizá algún día poder ejercer en mi carrera. Y de ahí también la idea de crear este blog. Quizá para reconciliarme yo misma con mi profesión dormida. Qué mejor manera que hablar un poco de la definición de educación social y sus funciones.


 Introducción
Hacia mediados de los ochenta el concepto mismo de educación especializada entrará en crisis: nuevas definiciones acerca de la educación, sus posibilidades y sus límites; nuevas demandas sociales de trabajo del educador especializado (servicios sociales de atención generalizada, en medio abierto, en atención a sujetos toxicómanos...),
En este sentido, apostamos por entender la educación social como un soporte para el acceso, circulación y/o mantenimiento en los circuitos sociales amplios, normalizados. Desde esta perspectiva, la educación social ofrece siempre soportes culturales, socializadores, y en este sentido ejerce una función especializada.
1. La especificidad del educador social
1.1. Función profesional y disciplina teórica
Toda función profesional se inscribe en una disciplina, desde la cual se construyen teorías y modelos.
Retornando nuestra especificidad, diremos que la pedagogía social constituye la matriz disciplinar de la educación social. A su vez, los diversos posicionamientos teóricos y la especialidad de cada ámbito de trabajo posibilitarán la construcción de diversos modelos de acción social educativa.
De ahí la urgencia de comenzar a transitar el camino hacia nociones consensuadas acerca de qué es la educación social, sus alcances y sus límites: si la educación social es un derecho del ciudadano y no una dádiva de las instituciones, hay que precisar cuáles son los mínimos que configuran ese derecho y qué puede conculcarlo.
1.2. Cuestiones básicas en torno a la pedagogía social
Decíamos que la pedagogía social es la disciplina que tiene por objeto de estudio a laeducación social.
La educación social persigue la promoción social de los sujetos, es una apuesta social sobre su futuro que moviliza recursos diversos (técnicos, infraestructurales, financieros...).
Entendemos la educación social como una práctica educacional que tiene como fin último la incorporación de un sujeto particular a las redes normalizadas de su época. La educación social promueve la sociabilidad del sujeto para posibilitar su acceso y circulación por los circuitos sociales amplios. Se trata siempre de un trabajo particularizado, es decir, que, tomando en cuenta las peculiaridades de un sujeto, ofrece recursos de socialización y culturalización en un sentido amplio.
Se trata de acciones particulares en las que un «agente de la educación» realiza la transmisión de «contenidos» (del patrimonio cultural ámplio) juzgados como necesarios para un «sujeto de la educación». Éste es quien realiza el trabajo de adquisición (apropiación, transformación...)
De esta manera, un problema que puede abordar la pedagogía social es el de definir los conceptos claves que orientarán las acciones en los diversos contextos de realización de la educación social. Vamos a detenernos en ello:
A) Por agente de la educación entendemos al profesional, en nuestro caso el educador social, que tiene el encargo o responsabilidad de realizar acciones sociales educativas.
Lo que singulariza al educador social es que su función consiste en la realización deacciones educativas con los usuarios de las prestaciones que optan por tal trabajo y que, entonces, pasan a ser sujetos de la educación. Pero aún está por realizar la discusión de cuáles son las funciones específicas y cómo se articulan, sin caer en posiciones esencialistas respecto a qué es o qué debe ser este o aquel profesional de la educación social o la pedagogía social, de los equipos que realizan educación social.
-la capacitación específica del educador social para el ejercicio de la función social educativa. La educación en general y la educación social en particular suelen ser campos donde la clarificación de las funciones, la calidad de las prestaciones y los verdaderos efectos que producen no siempre son objeto de la necesaria consideración.
El primer paso que el equipo de trabajo social debe considerar es el de las evaluaciones iniciales de la institución y del entorno social y cultural. Si evaluar es comparar: ¿qué referente utiliza el profesional de la educación social? No es un problema trivial: de ello depende la orientación del conjunto del proceso educativo. Es la dimensión propia del trabajo del educador.
B) El sujeto de la educación.
En primer lugar, entendemos por sujeto de la educación a aquel sujeto humano dispuesto a adquirir los contenidos culturales que lo social le exige, en un momento dado, para integrarse (acceder, permanecer, circular) a la vida social considerada «normalizada».
Aquí hemos señalado dos aspectos que configuran la categoría sujeto de la educación social, a saber:
-El aspecto de la subjetividad del sujeto: es decir, de lo que compete a una decisión que nadie puede tomar en su lugar: asentir/consentir en realizar el esfuerzo que el trabajo educativo propone. Se trata de la disponibilidad del sujeto, de su educabilidad o disposición para ser educado. de los contenidos de la cultura. Remite al proceso ya sus resultados en términos de «normalización» social: adquisición y uso de pautas culturales adecuadas a cada contexto social.
El sujeto de la educación aparece al considerársele como sujeto responsable (en grado acorde a su edad y situación) de los efectos sociales de sus decisiones particulares. Es un tema de gran alcance, que permite considerar que el interés del sujeto tiene que ver tanto con la actividad del educador y el tipo de contenido que éste ofrece como con la posición del sujeto ante el trabajo que la educación exige.
El «interés» es, así, el pivote que articula la actividad del agente, los contenidos educativos y la actividad del propio sujeto.
En general, en la llamada educación social especializada encontramos diversos conflictos de intereses, pues los de los padres suelen también diferir de los del educador, los intereses particulares del sujeto, abocándolos a ofertas socialmente valiosas.
C) Los contenidos de la acción educadora: esta noción remite a las ofertas culturales que cada proyecto educativo propone al sujeto. En la educación social no existen tales referentes. De ahí que uno de los temas prioritarios en educación social sea la definición de las áreas. La dimensión verdaderamente creativa en educación social está tanto en el planteamiento de contenidos valiosos en el contexto social amplio (esto es, que respondan a la actualidad cultural ya las exigencias de lo social), como en saber transmitir dichos contenidos, de manera tal que los sujetos puedan realizar un verdadero trabajo de apropiación de éstos.
La consideración de las áreas de contenidos en educación social posibilita trabajar por proyectos: propuestas que enganchan transversalmente las distintas áreas según núcleos de intereses propios de cada grupo, que lo social amplio requiere.
2. La actualidad y el reconocimiento de la educación social
La reforma del sistema educativo en nuestro país está reglamentada por los términos de la LOGSE, que, tal como indicamos, identifica sistema educativo con sistema escolar. Así, la educación social queda relegada del concepto normalizado y reglado de la educación.
La creación de la diplomatura en educación social reconoce implícitamente los más de veinte años de práctica educativa en este campo.
Los objetivos que el DCB señala, en tanto son objetivos finalistas, son recurso que permite orientar la práctica de la educación social.
Partiendo, entonces, de la falta de reconocimiento «oficial» de la educación social por parte de la LOGSE, pero en coherencia con la creación tal de los programas de garantía social como de la diplomatura en educación social, el presente trabajo pretende iniciar una reflexión que evidencie necesidad de contemplar la educación social como una práctica específica, tan formal y técnica como la práctica docente, en el sentido de ser capaz habilitar a los sujetos para diferentes cometidos sociales.
Entendemos este trabajo como un primer intento para establecer 1os marcos referenciales propios del educador social.
3. Elementos a tener en cuenta para la elaboración del DCB en educación social
3.1. Presentación
Tal y como hemos sostenido al comienzo del trabajo, la educación socia ha sufrido, históricamente, de la falta de contenidos educativos de valor social. Ello es explicable por los orígenes mismos de la educación social, aunque en la actualidad dicha situación ya no se justifica.
Hay que considerar que, en un Estado social, la educación es un derecho del ciudadano y que como tal ha de operar.
Para aportar algo a este proceso sería necesaria la elaboración de un diseño curricular de educación social que permitiera homologar las prestaciones y operar como garantía para el propio usuario.
Para realizar estas funciones, el currículo comprende estos elementos:
-Qué se transmite: objetivos y contenidos.
-Cuándo: forma de ordenar y secuenciar esos objetivos y contenidos.
En lo que respecta al campo de la educación social, y tomando como referencia al DCB, podríamos clasificar estos supuestos según las siguientes fuentes disciplinares:
-Sociología: hace referencia a la finalidad y funciones sociales de la educación.
Otras disciplinas también posibilitan la "construcción del campo de la educación social. Podemos tener como referencia las que configuran los planes de las diferentes diplomaturas en educación social: se trata de aquellas nociones que permiten fundamentar las opciones curriculares en el campo de la educación social.
3.2. Niveles de concreción en el diseño del currículo
Primer nivel: Corresponde al DCB. En lo que respecta al ámbito de la educación social, esta máxima responsabilidad ha sufrido una dejación por parte de la administración competente.
Segundo nivel: Corresponde al proyecto curricular de centro, que forma parte del Proyecto Educativo de Centro (PEC).
En educación social, el segundo nivel de concreción tendría que contemplar dos aspectos fundamentales: los distintos ámbitos de trabajo y el proyecto educativo de centro, propiamente dicho.
-Tipo de problemática social: alfabetización, dinamización cultural, drogas, delincuencia, desamparo infantil...
-Función social del servicio.
1) Rehabilitación y reinserción social: servicios penitenciarios.
-Objetivos generales de área.
Sobre esta premisa y desde una óptica de DCB para la educación social, tomamos la definición de etapa como concepto para identificar un momento culturalmente establecido para el sujeto, orientativo y sin el límite obligado que impone el sistema escolar reglado.
-De actuación e inserción social.
3.3. Las áreas curriculares
Para hablar de contenidos de la educación social es obligado hacer mención a las áreas como instrumento que organiza, articula y traduce en un conjunto de objetivos y contenidos los diferentes elementos del currículo.
4. Propuesta de un primer nivel de concreción: para el trabajo social educativo con adolescentes entre 12 y 16 años
Como hemos podido comprobar a lo largo del presente trabajo, un diseño curricular de base es un instrumento técnico imprescindible para orientar y organizar la práctica educativa, así como para garantizar un nivel de justicia social para todos los ciudadanos.
Los objetivos del presente apartado son:
1) Iniciar una propuesta concreta de DCB para la educación social, que sirva para poner de manifiesto el gran vacío existente y al mismo tiempo anime a las instituciones, administraciones, profesionales, etc.,
2) Facilitar la lectura y puesta en práctica de los conceptos teóricos y técnicos mencionados desde el inicio del trabajo, a través de una propuesta concreta de algunos elementos de un diseño curricular de base para la educación social, en un primer nivel de concreción y para el trabajo social educativo con adolescentes entre 12 y 16/18 años.
3) Arte y cultura. No obstante, ya los efectos de ponderar su importancia en el trabajo social educativo, se plantean como áreas específicas.
Tal como decíamos, un tema muy caro ala educación social especializada ha sido, sin duda, el de los «hábitos». Cada área considerará tanto la adquisición de pautas culturales de relación social como la adquisición de contenidos culturales de enriquecimiento particular. Hay diferentes definiciones de lenguaje: como condición humana, como función social, como medio de comunicación, etc.,
Los contenidos a plantear en esta área estarán dirigidos a mejorar las posibilidades de vinculación social y de conceptualización, atendiendo a diferentes tipos de necesidades y de situaciones del sujeto.
4.1. Área de sujeto social y entorno
Esta área tiene, al igual que la anteriormente presentada, una cierta transversalidad en el trabajo social educativo.
Si entendemos la educación social como práctica que tiende a dotar a los sujetos de la educación de autonomía o responsabilidad social, esta área es prioritaria.
El área aquí considerada apunta a que el sujeto de la educación reconozca cuál es su posición ante lo social, cuáles son las exigencias que lo social le plantea y cuál es su disposición para trabajar en la adquisición de elementos culturales de valor social.
Abordar la resolución de problemas que plantea la vida social utilizando diferentes fuentes y medios de información.
Acceder a los recursos del entorno social que permitan ampliar los saberes tecnológicos y poner en práctica los ya adquiridos.
4.2. Área de juegos y deportes
En términos generales, puede decirse que el juego es uno de los grandes temas postergados en educación social, pero no así el deporte. Éste es el proceso de normalización social. El problema estriba en cómo se plantea y, en nuestro caso, cómo la educación social se propone como un espacio para la elaboración de las problemáticas que el proceso de socialización plantea al sujeto.
Valorar los aspectos relacionales que tienen las diferentes actividades y, en particular, los deportes y juegos que vinculan al sujeto con el entorno inmediato y con lo social amplio.




martes, 11 de octubre de 2016

Día Internacional de la Niña

Qué mejor manera de iniciar una entrada en este Blog que hablando un poco de ellas. 11 de octubre, Día Internacional de la Niña.
Por un mundo donde todas ellas tengan los mismos derechos, libertad y educación.
http://www.unwomen.org/es/news/in-focus/girl-child